Pocos animales despiertan tanta curiosidad como el mamut lanudo. Enorme, poderoso y perfectamente adaptado al frío, fue uno de los grandes protagonistas de los paisajes helados del Pleistoceno.
Pero el mamut no era solo “un elefante con pelo”: formaba parte de un mundo desaparecido, habitado por rinocerontes lanudos, bisontes, leones de las cavernas y grupos humanos que compartieron aquellos territorios.
En la Cuevona de Avín, este gigante nos invita a viajar miles de años atrás y descubrir cómo era la vida cuando el hielo dominaba los continentes del norte.